Los Atlas de Mondiplo

Cuando hace ya más de 30 años empecé a estudiar geografía, se me despertó una afición/obsesión tremenda por los atlas. Y cuanto más específicos o heterogéneos, mejor. Hoy en día tengo aseguradas nuevas sensaciones con cada uno de los estupendos atlas de Mondiplo.

Aparecen nada menos que 19 páginas de atlas editados en papel, en su web, desde el más reciente hasta el primero, que creo que es de 2003.

El que estoy disfrutando ahora es el 301.15 Atl Atlas de la revolución digital. Aquí una introducción en formato pdf.

El encanto de las 1001

Cuando una estrategia editorial funciona, se repite. Y es obvio que si Grijalbo / Penguin persisten con nuevas entregas, es que han hecho cálculos y les sale a cuenta.

Las primeras veces la referencia era el clásico de las 1001 noches… al menos en cuanto al título. Así conocí 78 100 1001 discos que hay que escuchar (aparecido en 2007) y 78.085.3 100 1001 canciones que hay que escuchar (hacia 2011).

Luego llegó a mi vista 028 100 1001 libros que hay que leer y 087.1 Bla 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer.

Entonces pasé a descubrir 778.5 100 1001 películas que hay que ver. Creo que lleva ya 23 ediciones en castellano.

Pero el asunto no acaba ahí. Basta googlear 1001+Grijalbo y se obtienen otras muchas listas en formato libro-tocho:

Sueños – Símbolos – Meditaciones – Perlas del Yoga – Maneras de salvar el planeta –

Fotografías – Pinturas – Cómics

Series de TV – Discos de Música Clásica – Videojuegos

Lugares históricos que hay que ver – Lugares que hay que visitar

Caminatas que hay que descubrir – Vinos que hay que probar

Días que cambiaron el mundo – Batallas

Y 501: Grandes artistas – Grandes escritores – Grandes actores – Estrellas de cine.

Una de sagas

Si de una cosa no podemos decir nunca que sabemos bastante quienes estamos trabajando en bibliotecas es de sagas. Son tantísimas… Y no paran de crecer y de ramificarse. Por ello he encontrado una buena guía de referencia para echar una ojeada por ese universo editorial. Centrada en la parcela de la ciencia ficción, eso sí. Se trata de la obra coordinada por Guy Haley y editada en 2015 por Planeta.

La revista EfeEme hizo un buen resumen del contenido.

Hemeroteca

Recuerdo aquella tarde en la Biblioteca de Catalunya en que descubrí la palabra ‘hemeroteca’. Recuerdo también que venía a significar que, más allá de los estantes repletos de libros, otros lugares se dedicaban a conservar las publicaciones periódicas. Se multiplicaba pues el número de puertas por las que acceder a miles de futuras pesquisas. Si ya consideraba infinito el universo de una de aquellas enormes salas, constataba que, más allá, estaban las salas y los almacenes donde reposaban prensa y revistas, tan efímeras a primera vista, tan inmensas una vez se sabe que también se archivan…

Hoy por hoy lo que me fascina es el acceso por vía digital. Más de 4000 entradas en la sección de la biblioteca digital pública en Catalunya. Basta clicar en el enlace y empezar a jugar con el menú lateral que aparece para filtrar preferencias de búsqueda… Si bien el formato se hace menos ligero que la revista de papel, lo sorprendente es la gran cantidad de títulos, temas y ejemplares disponibles sin bajar al kiosko.

Revisteando ando, pues. Y también, vaya teca.

Los libros de…

No recuerdo cuando vi el primero de ellos. Son ya una colección. Busco y encuentro la referencia en la web de Akal: 23 volúmenes bien diversos en “El libro de…”. Un formato llamativo y una tipografía y estilo de portada bien definido. Básicamente traducciones y adaptaciones de otra colección original en inglés, publicada por DK ‘around the world’. La mayoría llevan también una especie de sello distintivo con el lema “Grandes ideas, explicaciones sencillas”. Sirven también como excusa para dar un repaso a sus tejuelos en el catálogo Aladi de la XBMB…

1 Lib: El libro de la filosofía; 15 Lib: El libro de la psicología; 21 Lib: El libro de las religiones; 292 Lib: El libro de la mitología; 30 Lib: El libro de la sociología; 30.055.2 Mac: El libro del feminismo; 32 Lib: El libro de la política; 33 (09) Lib: El libro de la economía; 34 Lib: El libro de la ley; 343.9 Lib: El libro del crimen; 5/6 (09) Lib: El libro de la ciencia; 51 Lib: El libro de las matemáticas; 523 Lib: El libro de la astronomía; 53 Lib: El libro de la física; 570 Lib: El libro de la ecología; 658.01 Lib: El libro de los negocios; 7.03 Lib: El libro del arte; 778.5 (09) Lib: El libro del cine; 78.03 Cla: El libro de la música clásica; 80.3 Lib: El libro de la literatura; 841.3 (Doy) Lib: El libro de Sherlock Holmes; 841.3 (Sha) Lib: El libro de Shakespeare; y finalmente, al menos de momento, 9 (100) Lib: El libro de la historia.

Son libros entretenidos, con un aire de documental de la 2. De buen ojear y de fácil estudiar. Supongo que irán saliendo más y más títulos.

Entre mis primeros recuerdos sobre ‘Libros de…’ estaban los rojos, el de Mao y el del cole, el del Buen Amor y el de la Selva. Los otros libros no eran “de” sino “tal o cual”. También se me quedó grabada la idea de que “el libro” por antonomasia, es decir, la Biblia, era un plural: Biblia en realidad significa “Los libros” y no un singular. De ahí la diversidad y hasta las divergencias. Que hay muchas maneras de ‘encuadernar’, vaya. Tanto los dos testamentos como los muchos conocimientos.

La biblioteca pública de Emilio Estevez

La ocupación de una biblioteca pública en Cincinnati por parte de sus usuarios sin techo durante una fase de frío polar es el argumento que Emilio Estevez utiliza para, en The Public, un film de hace ya bastantes meses, orquestar una fábula de nuestro tiempo, con sus dicotomías y sus enfrentamientos de clase, raciales, etcétera.

Al principio y al final una serie de planos muestran el edificio real de la ciudad de Cincinatti y algunas ‘consultas’, ‘búsquedas’, mayormente orientadas a cuestiones como el clima, la ley, la cárcel… incluso imposibles como una fotografía en color del siglo XVIII o un mapa del mundo a temaño real.

Me llamó la atención un cartel sobre las “Five Star Libraries” que me llevó a descubrir un significativo mapa de los States con sus diferencias evidentes según sus ciudades.

También escribí sobre el film “Lo público” en mi blog en Bitakora y “Con las gafas de leer a Steinback” con mi usuario de FilmAffinity.

Quería referirme a la película de E. Estevez también aquí, aunque fuera más brevemente.

Con la música a otra parte

El pasado sábado fue el primero sin entrada en este blog desde que comencé el reto de escribir aquí semanalmente. Digamos que el día 19 de junio fue un día de silencio.

El domingo 20, el día siguiente, escribí en otro blog sobre el Día de la música y sobre la selección de films hecha para resaltar el tema de la jornada del lunes. Que fue la de esta imagen.

La selección de ‘escaparate’ daba lugar a otra de canciones o temas de esas películas, que puede escucharse en spotify en este enlace.

Llegan en todo caso momentos difíciles para la gestión de cualquier prescripción musical, por un tema de evolución en los usos de los soportes, y porque los discos ya no son el medio de acceso a las canciones y lo que no son canciones. La música no se lleva en préstamo. A finales de los 80 era uno de los tipos de documentos que atraían público a las bibliotecas. Hoy por hoy la ‘world wide music library’ es tan inmensa que dificilmente se puede competir con ello.

Durante la década pasada una de mis funciones ha sido decidir compras y expurgos en la colección -dicho en palabras fuera del argot técnico, decidir qué discos incorporábamos y qué discos desechábamos respecto a la oferta de cedés en la biblioteca. Mirando hacia adelante veo que en los próximos años deberemos centrarnos en cómo dar acceso a rarezas y a la vez cómo dar acceso a la diversidad. Tiempo al tiempo. Revoluciones por minuto. Algo así como un ritmo y una melodía. Con sus silencios también.

Ciudad de libros

Barcelona es ciudad de libros en muchos sentidos.

Lo es como ciudad de editoriales, como lugar de publicación, de imprentas; lo es como ciudad de librerías y de bibliotecas, de mostradores y estanterías; lo es como protagonista de infinidad de libros: sobre su historia, sobre su trazado, sobre su arte y sus museos y su arquitectura, sobre sus personajes y sus paisanajes; sobre sus barrios y sus tramas; lo es como escenario de novelas y de películas basadas en libros.

Ojeo ahora uno. “Barcelona insólita y secreta“. Infinidad de anécdotas y curiosidades que me llevan a buscar en otros libros. También he encontrado uno con 100 entrevistas, “Barcelona a 100“. Y hace poco cambié el tejuelo de otro: “Barcelona : anatomia històrica de la ciutat“. Son solamente tres ejemplos heterogéneos de otro pozo sin fondo para comentar, compartir y disfrutar de forma tan diletante como mediterránea. Gran asunto, la ciudad. De los prodigios y de los libros.