Al amparo de estantes

Está frío ahí afuera. La biblioteca pública da abrigo en invierno igual que refresco en verano. Entre sus muchas funciones está la de cobijar a personas que ni querrían ni podrían pasar esas horas en espacios más privados como son los bares o más abiertos como son las plazas.

Las estanterías llenas de libros son como trincheras a las que bajar a refugiarse cuando arrecia el viento. Entre ellas, el relativo silencio es como un paréntesis, mientras ahí afuera rugen la ansiedad de los automóviles y el murmullo de todas las cargas y descargas callejeras.

En momentos de depresión, qué mejor guarida que pasear por una librería, pese a no poder comprar ni todo ni a veces nada de lo que nos interesa, solamente el rozar los lomos de las encuadernaciones, el ojear del ojo y el hojear de la hoja, el giro leve del cuello para leer de lejos un título o un nombre, todo eso ya es un bálsamo para cualquier pena.

Toda la vida esos renglones de libros, esos montones de libros, esos paisajes de libros, han aclimatado mis humores. Ya fueran los primeros que tuve en casa, los muchos más en alguna feria, los miles en las bibliotecas. Siempre ahí, pese al frío. O mejor aun, contra el frío.

Odisea bis

2 de enero de 2021. El propósito sigue ahí, como el dinosaurio. El movimiento se demuestra mostrando. La intención es lo que cuenta. Tras meses de grises aparecen días en blanco, a rellenar. Y tanto por tratar y retratar, tanto por partir y compartir. Los estantes están diciendo tanto y tanto… Y bueno, o diserto más o salto. Mejor un salto.

2 de enero de 2021. Un abanico de posibles temas sigue abierto. Mientras todo muta de golpe a golpes, siguen ahí. Y mientras los medios cambian, también. Aun quiero escribir aquí sobre redes, sobre recursos, sobre novedades, reflexionar sobre las posibilidades de prescripción, sobre la diversidad de plataformas, sobre el mundo de los tejuelos…

Y bien. Podría ser cada semana. A ver si esta vez hay bis y hay tres.

Dando cuerda y recordando

Dos meses han pasado desde que escribí algo por aquí. Me decía a mí mismo entonces que estaría bien hacerlo cada semana. Así que a ver si cada quincena… Y, como me gusta decir, pues “a ver”.

El caso es que hace dos meses citaba al buen José Luis Cuerda, y esta semana va el hombre y se nos va, seguramente a la nube de los mejores. Al infierno no, pues eso no existe más allá de cuando a veces lo somos nosotros mismos (como en una preciosa escena le explica otro maestro, Fernando Fernan Gómez, al chaval de “La lengua de las mariposas”)

Cuerda, como pocos, ha sido capaz de surcar géneros y escenarios bien distintos, siempre con una lucidez envidiable. También con una imaginación titánica, ha generado universos tan peninsulares como paralelos, desde “Total” hasta “Tiempo después” pasando por su “Amanece” inigualable.

Pocas películas dicen tan bien y tanto de las contradicciones humanas como varias de las suyas. Recomiendo todo su cine. Espiritrompas, girasoles ciegos, hadas y niños, contingencias, su propio 1492, los limones, sus sindioses y revoluciones… Nos deja unas memorias “fritas” escritas. No tardaré en disfrutarlo, pues lo tenemos en catálogo en la red de bibliotecas públicas. También los ‘completistas’* podemos disfrutar del resto de su obra que no hemos visto aun y además también de entrevistas que se han subido a youtube. Otras oportunidades de disfrutar de sus humores y sus visiones.

Descanse pues el gran Cuerda y que rebrote su rito y su arte en cada página de su legado.

Otra frase de Don Gregorio“En los libros podemos refugiar nuestros sueños para que no se nos mueran de frío”

…(y)…
*En esta bibliUgrafía apunto otro palabro: completista… dícese de aquella persona que quiere disfrutar de las obras completas de alguien…

El juego de palabras en el título es por pensar lo siguiente… recuerdo que a los relojes antiguos se les tenía que dar cuerda, como a algunos juguetes. Antiguos también. No es ninguna tontería. Darse cuerda es recordar. Y viceversa. Tenemos que darnos cuerda y cuenta de lo que nos contó Cuerda, pues quizás gente tan cuerda y tan loca, pues amanece poca.

Ando itinerando

Pasado más de un lustro, vuelvo a entrar en este cuasicoso* con intención de darle cuerda. “Tiempo después” -como titula Cuerda*, precisamente. Amagaba, que no era poco, pero quedó en amago. A ver pues, a partir de ahora.

Y ya también son más de diez años contratado por el Consorci de Biblioteques de Barcelona. Más de diez años trabajando tres días por semana en una de ellas, pero también más de diez años, haciéndolo otros dos días, habitualmente, en alguna otra de las hasta ahora 40 bibliotecas de la red municipal. Llamamos en la empresa itinerar* a eso de ir trabajando en diferentes bibliotecas, porque un poco es eso.

Ando pues itinerando y ya es tiempo -después, pero lo es- de dejar caer personales pensares y hablar de comunes lugares. Como siempre, sin saber si valdrá la pena leerlo, pero sin poner por ello ninguna -pena, digo- en escribirlo. Antes al contrario, invocando al desenfado, mayormente.

Ando pensando, también, en que se me ocurren muchos temas sobre los que escribir. Sigue siendo válido lo que escribí al abrir el blog. La clave, sin duda, es de si esta vez conseguiré hacerlo regularmente. Estaría bien hacerlo cada cuatro días, o al menos cada semana. Ando pues retándome a ello. Y pues eso: regresando.

…(y)…

*En esta bibliUgrafía apunto dos palabros: uno, que me invento, es cuasicoso. Otro, así como de ‘argot técnico’, es itinerar. Y cito a un cineasta magistral: José Luis Cuerda.

Me gusta cómo suena lo de cuasicoso, mucho más que lo que sería ‘casicosa’, siendo lo mismo.

Aclaro también que hay una cierta confusión entre lo de ‘itinerar’ y lo de ser ‘interinos’. De hecho una confusión que llegó a plasmarse negro sobre blanco hace unos meses. Dado que andamos pidiendo que no empeore el servicio público que cubrimos, salimos en prensa y por ejemplo en un artículo de ElPeriódico se confundía erróneamente diciéndose ‘interinos’ donde debía decirse ‘itinerantes’…

Sobre José Luis Cuerda… pues solamente decir que me parece genial su reciente “Tiempo después”, como me lo parece desde siempre. También me gustó su ensayo o cuasiensayo “Si amaestras…”. Dejo el enlace en el catálogo -que incluye un acceso a parte del libro- por si queréis conseguirlo.

Razón de estar

La razón de ser de este blog es hablar de bibliotecas y de ugrafías, utopías y ucronías. La razón de fondo es que trabajo en una red de bibliotecas públicas y eso da para escribir, para compartir y para querer aprender, a diario, más.Y bien, quiero hablar ahora de una biblioteca que se me hace bien especial. Se trata de la situada en la Plaza de las Palomas, en el barrio granadino del Zaidín.  Es un edificio sencillo, en una plaza sencilla, en un barrio -y cómo no- obrero y sencillo. El pasado mes de abril visité Granada y no me iba a conformar con las rutas turísticas. Quise ver directamente lo que las fotos ya me hacían intuir, esa sencillez y esa calma tan dibujada como a la vez urbana. Infelizmente era fin de semana y no había ninguna actividad preparada por la Plataforma que intenta que la biblioteca no desaparezca.

Ocurre que ayer mismo sus vecinos volvieron a manifestarse para reivindicar su reapertura, pues la desatención absoluta de las administraciones se mantiene, de momento.

Dice la noticia de la agencia Efe en El Ideal :

Desde el cambio de uso de Las Palomas aprobado por el Ayuntamiento de Granada, los vecinos han visto cómo se llevaban sus libros, han ocupado el edificio, han sido desalojados, le han dado actividad con talleres y con sus propios libros y han aguantado cortes de luz y agua.

Hoy, los vecinos se han transformado en los personajes de esos libros que quieren mantener, con Don Quijote y Sancho, Mafalda o personajes del Señor de los Anillos y también con personajes de Fuenteovejuna, “porque en este barrio, también todos a una”, según han coreado.

En diciembre se cumplió un año desde que el Ayuntamiento de la capital decidió devolver la gestión de la biblioteca a la Junta, aunque el Gobierno andaluz aún no ha ofrecido respuesta a los vecinos.

Un vecino disfrazado de Sherlock Holmes ha intentado “resolver el misterio” que ha hecho que un barrio con cerca de 40.000 habitantes se haya quedado sin este servicio y ha buscado junto a Wally y otros personajes de libro la solución para el barrio.

La Plataforma ha lamentado que en más de un año y con varias reuniones con la Junta no hayan conseguido compromisos, por lo que han anunciado que reanudarán sus movilizaciones.

zaidin_pl

Su perfil es, como puede verse en la foto, tan sencillo como clásico, con ese frontón triangular y el breve pero rotundo conjunto de letras que indica que eso fue, y debe seguir siendo, una BIBLIOTECA PÚBLICA. Sin más ni menos. Tan solo por su sitio en el barrio y por su sencillez, ya se ve la razón: la razón de estar.

Todos podemos solidarizarnos con sus vecinos y ser también ‘simpatizantes’, incluso en la distancia. Podemos adherirnos a su Manifiesto (clic aquí) donde explican toda la historia de la Biblioteca y, en fin, que desde 2011 están luchando por conseguir que de nuevo tenga sus puertas abiertas de manera regular.  En Facebook también tienen un grupo, Nosotros tampoco queremos que se cierre la Biblioteca del Zaidín. En Youtube bibliotecazaidin ha subido más de una docena de videos y también hay un perfil de Twitter: @BiblioZaidin.

Ánimo, BiblioZaidín!

Entre ugrafías y librerías

GuaraniBandePuede leerse de dos formas, entre y entre. De momento es como simple pieza para hacer de entrada.

Con el tiempo imagino que pueden aclararse las dos funciones, tanto la de preposición como la de invitación imperativa.

La cuestión es botar la nave para que la singladura comience, puerto a puerto, carga a carga, playa a playa. Por los enésimos mares, aun sin saber qué destino pero con la seguridad de que existe y el compromiso de aclarar el mapa de la travesía haciéndola, finalmente.

Sea pues bienvenida cada persona más o menos lectora de esta nueva bitácora. Salud.